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ALMU THE STRANGE GIRL

Libros

Las vírgenes suicidas (Jeffrey Eugenides)

Las vírgenes suicidas (Jeffrey Eugenides) No he tardado en leerme este libro apenas, ya que si la historia te engancha (que lo hace de veras) se lee de un tirón. La novela narra la historia de las hermanas Lisbon, adolescentes norteamericanas de entre 13 y 18 años que se suicidaron en un espacio de año y medio de tiempo. La trama es narrada por sus vecinos, compañeros suyos del Instituto que sentían verdadero fervor y pasión adolescente por ellas.

Algunas veces, el autor trata de ofrecernos cierto rigor científico, pero no es de gran valor. Sólo aporta algunas fotografías que etiqueta como "Documento 1" o "Documento 59" e inserta en la narración testimonios y entrevistas con algunos de los vecinos de las niñas, compañeros de clase, profesores, etc. Pero lo que realmente gusta del libro es su extraordinaria capacidad de ahondar en los sentimientos de los chavales que parece estén contando un cuento, la preciosidad descriptiva en todos los detalles que rodean a las misteriosas hermanas: sus recuerdos personales, sus objetos más queridos, etc.

Comencé el libro esperando indagar más en la historia de las vírgenes suicidas (que es una triple alusión a lo que eran casi todas ellas, al objeto encontrado en el suicidio de una de ellas y a una canción rock americana), deseaba encontrar información extra a lo que ya conocía por la película de Sofia Coppola, pero terminé el libro igual que lo empecé, las chicas continuaron pareciéndome igual de esquivas y huidizas que al principio.

En ocasiones feroz, en ocasiones trágico y cómico, Eugenides se presenta como una total revelación en el panorama narrativo de mediados de los años noventa. "Las Vírgenes Suicidas" es el retrato de una generación que acusaba claros rasgos de pasotismo, frialdad e indiferencia. Ellas fueron la llama de esperanza, un toque de alerta a la vida que está llegando. Un soplo de aire fresco dentro de tanta confusión.

Un tranvía llamado Deseo (Tennessee Williams)

Un tranvía llamado Deseo (Tennessee Williams) Esta obra es un ejemplo más de lo que se podría denominar "teatro T. Williams", calada hasta el fondo por la atormentada relación entre dos personajes. Esta relación siempre contiene una connotación sexual muy fuerte, aunque las dos personas no conformen una pareja. Los que se suben a ese tranvía llamado Deseo son Blanche du Bois y Stanley Kowaleski, una maestra treintañera sureña y el marido de su hermana Estela. El status de ambas ha venido a menos, al morir toda su familia y perder las posesiones que tenían en el sur de Estados Unidos.

Tras muchos años separadas, Blanche visita a su hermana, con oscuras intenciones. Se encuentra con que ésta se ha casado con un rudo hombre polaco, más inteligente de lo que piensa en un principio. Stanley es atractivo, y como lo describe Williams tiene el mismo éxito en el amor con las mujeres que con la camaradería con los hombres. Sabe hacerse desear por ambos sexos. El autor apunta ya lo que será uno de los primeros alegatos contra el maltrato a la mujer en el papel de Blanche. A pesar de su cara oscura, la mayor de las hermanas ha recibido una educación en la igualdad de sexos y a partir del Cuadro II se vuelve la defensora de Estela en las broncas entre ella y su marido.

Es una perla sobre la ansiedad y la histeria, sobre la soledad y las relaciones familiares. Al igual que en otras joyas de Williams como "La gata sobre el tejado de zinc caliente", la locura es también un elemento omnipresente en toda la trama, la pérdida del control y de la razón en favor del alcohol y la miseria. También defiende a ultranza la igualdad entre razas y clases (al convivir en un mismo edificio polacos, americanos y negros), pero no de sexos. Y aunque el papel de heroína bella, culta y educada de Blanche (más bien antiheroína) choque frontalmente con el del atractivo Stanley, duro, rudo y salvaje,y esto haga saltar chispas en la historia, nos deja un amargo sabor de boca que no cambie nada, y que actualmente, en nuestra sociedad, siga pasando lo mismo. Siguen existiendo mujeres como Estela, y desgraciadamente, también, hombres como Stanley.

Árboles en invierno (Sylvia Plath)

Árboles en invierno (Sylvia Plath) "Árboles en invierno" son poemas para leerlos en esa estación. Sylvia Plath deja en su testamento literario una desgarradora composición sobre la vida, la muerte y la maternidad. Pienso que los mejores meses para leer a esta autora son febrero y noviembre, que son oscuros, fríos, y están llenos de silencio.

Sin duda, mi poema favorito es el poema a tres voces para tres mujeres. Parangona tres tipos de mujer, con tres posturas distintos ante la maternidad. La primera es una mujer feliz ante el acontecimiento, que no se asusta ante la idea de ser madre, pero sí ante el momento del parto. La segunda es la mujer moderna (de la época, 1960), trabajadora, que se asusta ante el hombre, lo odia, lo repele, pero a la vez lo necesita y se siente poseída por el deseo hacia él. Esto explica su lejanía hacia la maternidad, culpando al hombre de su desgracia, en ocasiones desprecia a los bebés, hijos no deseados que no se quedará con ellos, que los matará. La tercera es una mujer perdida, con un hijo odiado en su vientre, melancólica, débil, que ansía su propia libertad, que da en adopción a la niña de luna que nacerá en primavera. Y por fin, con ese acto, volverá a ser libre.

Sylvia Plath es una autora dificilísima de leer y de comprender, el resto de los poemas muestran a una autora comprometida con la sociedad, ya que escribe sobre los desastres de la posguerra, la poca autonomía de la mujer en el mundo, etc. Pero nos devuelven también la doble cara de un alma desgarrada por la soledad y la marginación. Una persona impotente ante su propia enfermedad y su depresión más agónica, que le conduciría a la muerte tres meses después de escribir este pequeño gran legado.

La sombra del viento

La sombra del viento No sé apenas por dónde empezar para intentar convenceros a todos de que os leais este libro. Carlos Ruiz Zafón es un escritor joven, tiene 40 años, y esta es la novela que le ha catapultado al éxito. Tras seis obras anteriores, entre las que se encuentra "Marina" (otra joya que debeis leer), con "La sombra del viento" consiguió el Premio Nadal y actualmente se está vendiendo la 36ª edición.

Hacía mucho tiempo que no leía una historia tan interesante. Creo que desde "El embrujo de Shangai", de Juan Marsé. El núcleo central es una historia de amor, enredada en decenas de historias que se van desenvolviendo como capas de cebolla, y que, sin embargo, se saborean una a una como pedazos de melocotón. El argumento principal se desarrolla en la Barcelona de posguerra, en un clima de represión y de pobreza, que contrasta con el mundo de los sueños, de lo onírico, la mezcla del estilo modernista (Art Decó en Barcelona...) y la riqueza de los más afortunados con la hambruna de los más humildes.

Daniel Sempere es un niño de diez años, que el día de su cumpleaños marcha con su padre al Cementerio de los Libros Olvidados, un lugar secreto del que no puede hablar ni decir nada a nadie. Allí, escoge un libro, "La sombra del viento", que marcará a partir de entonces su vida, su rumbo y su destino.

En esta mágica Barcelona se cruzan un sinfín de personajes, descritos con insuperable maestría por Ruiz Zafón. Casi todos ellos poseen una doble cara, una doble vida, lo que lleva al lector a sumergirse por completo en cada personaje, desgranándolos poco a poco, disfrutando al máximo de la mezcla de locura y realidad que hay en su interior. Yo tengo una especial predilección por Fermín Romero, que me ha hecho reír a lo largo de toda la obra. Pero guardo en un rincón oculto de mi corazón a Julián y a Penélope, que están juntos para siempre allí dentro. Los imagino bajo la lluvia, imagino el tiempo detenido...

Si quereis abstraeros del mundo por unos días y olvidaros de todo lo que ocurre a vuestro alrededor, leedla. Y si os ha gustado, por favor, decídselo a la gente, que la lea, que se sumerja en el universo de Julián Carax, que viaje a través del tiempo. Hoy he oído que Carlos Ruiz Zafón va a hacer trilogía. Ya estoy ansiosa.

También me encantaría ir a Barcelona a ver si encuentro un palacete parecido al de los Aldaya, un Cementerio de Libros, una sombrerería... No os cuento más... Espero que os guste, buenas noches.

La habitación azul (Georges Simenon)

Es el último libro que acabo de leer, y debo decir que uno de los mejores relatos de intriga de los que he disfrutado. El maestro Simenon construye el guión de una auténtica película de suspense en la que abundan los toques intimistas y melancólicos. La telaraña de personajes que construye se va enredando cada vez más hasta que desemboca en un desenlace al que va haciendo alusión desde la primera página de la obra.

He imaginado esta novela llevada al cine, y no sé si seréis cinéfilos, pero me hubiera gustado ver a Warren Beatty en su juventud, en el papel de Tony Falcone, y a Fanny Ardant en el de la pasional y orgánica Andrée. La habitación azul o el desarrollo del efecto bola de nieve. De cómo de un hecho sin aparente importancia puede traer consecuencias nefastas a la vida de varias personas sin éstas desearlo.

Se lee de un tirón, deja un buen sabor de boca, y ganas de volver a leer algo más de este autor. Os lo recomiendo en estas largas noches de verano.

Viernes, 2 de abril de 2004

Esta noche he soñado que me tocaba la lotería. Siete millones de pesetas. Después me he despertado y he pensado que tendría que significar algo. Pero no juego a la lotería. Así que he llegado a la conclusión de que tendría que ser un buen augurio. Creo que no me ha pasado hoy nada fuera de lo normal pero a mi alrededor han ocurrido cosas interesantes. Y es que la magia siempre es más bonita si les pasa a los demás. Y los sueños... pues eso, como decía Calderón, sueños son.

Mi recomendación para este fin de semana es un libro que acabo de terminar, muy sencillo de leer pero muy difícil de olvidar. En El amante de la China del Norte (1991), Marguerite Duras propone un viaje a la Indochina de los años 30 a través de los ojos de una muchacha de 14 años. De su mano, el lector va descubriendo parajes exóticos y personajes complejos que se entrelazan de forma misteriosa en su existencia cotidiana. La fascinante historia de amor entre "la niña" y "el chino" es la historia principal de la obra, en torno a la cual giran otros personajes y otras historias que se irán desarrollando paulatinamente.

La relación entre los dos protagonistas desde la primera vez que se encuentran en el tren, hace vibrar las paredes más profundas del corazón. La conexión entre ambos es perfecta. Y es perfecta sólo en el momento, ya que es una relación prohibida, una relación finita, determinada desde un primer momento al ocaso, ya que él está comprometido con una mujer desde su nacimiento.

Es la segunda parte de esta historia maravillosa, ya que la primera es El amante (1986), cuando "la niña", ya anciana recuerda sus vivencias en el país asiático. Dentro de sus recuerdos aparecen personajes que ya se vislumbran en el primer libro, como Helène (la amiga del internado que quiere ser prostituta), sus hermanos, y en especial, el de la madre. Si en El amante sólo se dejaban ver atisbos de su personalidad y su comportamiento, en El amante de la China del Norte ya tenemos casi todos los datos para completar el caótico puzzle que representa su progenitora.

Retomando la relación entre los protagonistas, en ella conviven la vida y la muerte, la juventud y la madurez, el deseo y la pasión con las lágrimas y la desesperación. A esta intensa historia se le suma la descripción de una Indochina brutal, en la que conviven distintas razas humanas, y la supervivencia del ser en un mundo hostil, donde apenas hay medios económicos. En estos factores interviene de manera continua el calor incesante, presencia indiscutible en el largo verano de Indochina.

Y cuando se acaba de leer el libro, se saborea el vacío, la ausencia, como cuando alguien se va, o algo ya no volverá a pasar. Pero con la certeza de haber conocido la felicidad y sin la amargura de la decepción.

Gracias por leerme. Buenas noches...