Fin de semana

Tras la nefasta huella dejada en el recuerdo de mis ex-compañeros de colegio, de unas bragas blancas y unas rodillas ensangrentadas, decidí prepararme para el evento de la noche, que era el cumple de Rober. Y la verdad es que fue fantástico. A pesar de que llegué tarde (qué vergüenza, no creía que todos iban a estar sentados a las ocho y media en punto delante de una super-mesa expectante de alimentos) todo fue estupendo.
Lo celebró en la Taberna Alipio Ramos en la calle Ponzano. Nosotros lo llamamos Las meigadas o Las falsas meigadas. Creo que es por una confusión de nombres con el bar de al lado. La comida estupenda, nos pusimos hasta arriba de mejillones, queso, tortilla, y sobre todo de un plato llamado "Colesterol" que llevaba huevos fritos, morcilla, chorizo, pimientos... como su mismo nombre indica, cargado todo de dicha sustancia. Y la bebida, barra libre en abundancia de ribeiro, sangría, cerveza... y chupitos gratis.
Lo mejor de la noche: además de los chistes de Miriam (destacable ese momentazo Jerusalén), los aplausos, las canciones improvisadas de los de la mesa de al lado, los dejes flamencos de Marta y las poses improvisadas de las fotos. Lo peor: el calor. Que casi morimos cocidos.
Luego fuimos al Frequency a tomar unas copas, echar unos bailoteos y a jugar unos futbolines. Aviso para Miriam y Marisol: Marta y yo queremos la revancha.
Os dejo una fotito que es sólo una guindita de lo que fue la fiestecita (de izquierda a derecha: yo, Marta y Marisol). Lo siento, chicos, pero no tenía ninguna de todos ¡Que sigan muchas más así! Besos para todos
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gbuho -