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ALMU THE STRANGE GIRL

Fin de semana

Fin de semana Lo más resaltable de este fin de semana ha sido que se me ha hecho más corto que nunca. Entre las clases de italiano que tengo el sábado por la mañana y dormir después de las salidas, se me ha pasado volando. En mi clase de italiano coincido con un compañero de clase de la infancia. Es una persona con la que no te gustaría haber coincidido más en toda tu vida, pero ahí está. Son su ego y él, él y su ego, tal para cual. Es una persona que sólo recuerda las cosas horribles que te han pasado desde los once hasta los trece años. Su segundo comentario tras: ¿qué has hecho durante estos once años? fue "de lo que más me acuerdo de ti es de la ostia que os pegasteis María Ostolaza y tú en el Parque de Fuente del Berro en 6º de EGB, cuando os caísteis en plancha jugando al pañuelo y se os levantaron las faldas de cuadros que llevabais". Mi cara fue de absoluto estupor porque yo no recuerdo absolutamente casi nada de ese suceso, excepto que tuve una herida grandísima en la rodilla. Yo le podría haber contestado: "Ah, sí, yo me acuerdo de ti también. Eras ese niño repelente, falto de inteligencia al que tenía que corregir las frases de inglés porque las hacías siempre mal, que eras más bajito que la media normal, bastante feíto, con gafas redondas y que no sacabas buenas notas. Sólo se te daba bien hablar con los profesores y chivarte de los compañeros". Pero claro, no le dije nada de esto. Apenas musité un: "sí, yo también me acuerdo de ti, qué casualidad encontrarnos aquí". Ya os contaré más anécdotas del personaje, que a partir de ahora llamaré D.

Tras la nefasta huella dejada en el recuerdo de mis ex-compañeros de colegio, de unas bragas blancas y unas rodillas ensangrentadas, decidí prepararme para el evento de la noche, que era el cumple de Rober. Y la verdad es que fue fantástico. A pesar de que llegué tarde (qué vergüenza, no creía que todos iban a estar sentados a las ocho y media en punto delante de una super-mesa expectante de alimentos) todo fue estupendo.

Lo celebró en la Taberna Alipio Ramos en la calle Ponzano. Nosotros lo llamamos Las meigadas o Las falsas meigadas. Creo que es por una confusión de nombres con el bar de al lado. La comida estupenda, nos pusimos hasta arriba de mejillones, queso, tortilla, y sobre todo de un plato llamado "Colesterol" que llevaba huevos fritos, morcilla, chorizo, pimientos... como su mismo nombre indica, cargado todo de dicha sustancia. Y la bebida, barra libre en abundancia de ribeiro, sangría, cerveza... y chupitos gratis.

Lo mejor de la noche: además de los chistes de Miriam (destacable ese momentazo Jerusalén), los aplausos, las canciones improvisadas de los de la mesa de al lado, los dejes flamencos de Marta y las poses improvisadas de las fotos. Lo peor: el calor. Que casi morimos cocidos.

Luego fuimos al Frequency a tomar unas copas, echar unos bailoteos y a jugar unos futbolines. Aviso para Miriam y Marisol: Marta y yo queremos la revancha.

Os dejo una fotito que es sólo una guindita de lo que fue la fiestecita (de izquierda a derecha: yo, Marta y Marisol). Lo siento, chicos, pero no tenía ninguna de todos ¡Que sigan muchas más así! Besos para todos

1 comentario

gbuho -

Sí que nos lo pasamos bien,