
Una de las mejores cosas de la vida: quedar con los amigos después de un día horroroso, cuando todo el mundo está cansado. La conversación es relajada, vuelan tres litros de cerveza y sabes que al día siguiente no tienes nada que hacer y puedes dormir hasta tarde. Esta mañana me he levantado como nueva, descansada, y dispuesta a disfrutar del finde antes de que llegue el lunes.
Ahora estoy vagueando delante del ordenador, he comprado unas cuantas revistas y creo que me voy a dedicar al tumbing total el resto de la tarde. Algo que no necesite muuuucho esfuerzo...
Os deseo lo mismo...
2 comentarios
Anónimo -
Vaya, vaya. No le limpiaste ningún feco a la Wendy?
Piripino -