Martes, 6 de abril de 2004
Andy Warhol es y ha sido desde que tenía diecinueve años uno de mis personajes favoritos del siglo XX. Y no solamente como ser diferente elevado a la categoría de genio por algunos, sino por todo lo que significó su obra para el arte del siglo pasado y su repercusión en el actual.
Su obsesión por la fama, el glamour, la belleza y el arte le llevó a la creación de una obra artística basada en esos pilares. En su casa se ha encontrado una inmensa colección de muñecas Barbie con todos sus accesorios y complementos. Llegó a manifestar que todo el mundo debería tener cinco minutos de gloria en su vida debido a la maniática idea de la popularidad que le perseguía. Fue amigo y retrató a grandes artistas de la época, desde Marylin Monroe a otras musas de los 70 como Bianca Jagger.
Su idea de los iconos del mundo actual le hizo pintar a actores como James Dean, hacer montajes con Mae West, fotografiar a divas del rock, o pintar objetos tan pop-ulares como las latas de sopa Campbells. Parangonaba y antagonizaba, y a la vez asemejaba los conceptos de fama y anonimato. Fue el verdadero representante del Pop Art, de la cultura del pueblo: del cine, de los supermercados, de escaparates de grandes almacenes (que fotografía en diferentes ocasiones), de cosas tan simples como una cáscara de plátano...
Y creo que a Andy Warhol le repugnaría tanto nuestra mediocridad, la televisión y el cine actual... que si se despertara volvería otra vez a su tumba con sus queridos ídolos.
Buenas noches y hasta mañana...
Su obsesión por la fama, el glamour, la belleza y el arte le llevó a la creación de una obra artística basada en esos pilares. En su casa se ha encontrado una inmensa colección de muñecas Barbie con todos sus accesorios y complementos. Llegó a manifestar que todo el mundo debería tener cinco minutos de gloria en su vida debido a la maniática idea de la popularidad que le perseguía. Fue amigo y retrató a grandes artistas de la época, desde Marylin Monroe a otras musas de los 70 como Bianca Jagger.
Su idea de los iconos del mundo actual le hizo pintar a actores como James Dean, hacer montajes con Mae West, fotografiar a divas del rock, o pintar objetos tan pop-ulares como las latas de sopa Campbells. Parangonaba y antagonizaba, y a la vez asemejaba los conceptos de fama y anonimato. Fue el verdadero representante del Pop Art, de la cultura del pueblo: del cine, de los supermercados, de escaparates de grandes almacenes (que fotografía en diferentes ocasiones), de cosas tan simples como una cáscara de plátano...
Y creo que a Andy Warhol le repugnaría tanto nuestra mediocridad, la televisión y el cine actual... que si se despertara volvería otra vez a su tumba con sus queridos ídolos.
Buenas noches y hasta mañana...
1 comentario
Raquel -
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Gracias