
Aquí os dejo el título y la reseña de la película que se ha llevado el Oscar a la Mejor Película este año. Million Dolar Baby, como dice todo el mundo que la ha visto primero, es una película con sorpresa. Y no quiero desvelar más, pero sí es cierto que cuando te dicen eso, la sorpresa ya no es tan grande. Intimista en la línea fílmica de Eastwood de los últimos años (nos acostumbró con El Jardín del Bien y del Mal, y con Mystic River lo confirmó). Personajes con una gran profundidad en el alma, apaleados por la vida, cuya única válvula de escape es el boxeo. Un director de gimnasio y entrenador que es a su vez padre difícil y complicado; un ayudante ex-boxeador que narra la historia; y una boxeadora simplona y buena con motivos más que suficientes para darle puñetazos a cualquiera.
Esta complejidad de los personajes, unido al simbolismo que le gusta introducir en sus películas al director (edad de la protagonista), a unos escenarios sencillos y uniformes (sólo destacan los combates finales), y una historia compleja y sorprendente invitan a disfrutar de dos horas de pleno entretenimiento.
Es Hollywood, del bueno, en estado puro. Sin grandes estrellas, sin bellezas superficiales, sin brillos de maquillaje ni héroes interestelares. Sólo personajes comunes con grandes problemas.
2 comentarios
Pedrogonzo -
Rocío -
Sigue así, me encanta leer tus críticas. Y sigue recomendándonos pelis!