Estoicismo japonés

Os preguntais seguro en qué consiste, cuánto cuesta y si podreis pagarla a plazos. Empezaré por daros una buena noticia: es gratis y no requiere un material específico. Guay de momento, ¿verdad? El primer paso es observar el comportamiento a imitar. Los japoneses se toman todo de forma relajada (sólo hay que ver cómo actúan en sus pelis, incluídas las de terror, apenas se inmutan ni gesticulan), nunca se muestran enfadados ni alegres, siempre parecen "inmutables", y eso es lo que hay que conseguir: la inmutabilidad suprema (ya lo decía Platón). Los ojos se mantienen fijos, es más fácil si lo teneis rasgados. Los que los tenemos grandes necesitamos una clase más. Todo debe resbalarnos, y si se nos salta alguna lagrimita, que sea sin mover ni un sólo músculo de la cara, es decir, que caigan de forma poética y antinatural resbalando por las mejillas. Es por esto que se conservan tan bien y tienen la piel tan fina y blanca. Una ventaja más de este método estoico.
Y os preguntareis: qué pensarán estando tan calladitos e inmutables. Pues nunca se supo. Así que esto se deja a la elección del alumno. Mientras os doy algunas sugerencias: juncos que se mueven al compás de la brisa, un té del que sale humo, y todas esas movidas orientales que dan tanta paz.
Para que surta efecto: practicar siempre, ante cualquier situación para estar preparados ante las adversidades que se nos presentan.
Después de la paranoia, me voy a hacer bicicleta estática, a ver si así me siento más en forma.
3 comentarios
Frikino -
monica -
gbuho -
lo de la bici... iujuuu, a ver si te animas y te vienes a hacer alguna ruta, ayer me hice una muy facilona, las hoces del río Dulce, en la provincia de Guadalajara, a unos 115 km de Madrid, y muy, muy bonita, embarrada pero bonita, con mazo de buitres esperando que me cayera para... (muaks)