
Por fin este fin de semana he ido de compras. Pero ahora que estoy ahorrando me doy cuenta de que cuando cobraba antes me gastaba gran parte de mi sueldo en ropa, pero ya no. Es decir, la mayoría de mi sueldo lo destino al almacenaje tipo hormiga de fábula. La verdad es que no gasté casi nada, sólo un jersey y el regalo del cumple de Marisol. Y pude ver la hecatombe de gente, llena de hormigas gastadoras de género femenino oteando el horizonte y escarbando entre las ropas de la nueva colección de Karl Lagerfeld para H&M. Muy fuerte. A mí la ropa, la verdad es que no me gustó nada de nada. Y mucho menos la colección para hombre. Pero la gente se llevaba algo, aunque fuera para tenerlo de recuerdo. ¿Y qué me decís del perfume que ha sacado para la ocasión? Una suerte de botella tipo whisky de los años cuarenta en absoluto atractiva.
Hay para todos, pero rápido, qué se acaba! Quedaos con mi parteeeee!!!
3 comentarios
Ñito -
yo tampoco -
gbuho -
me uno a los ascos... y sumo el frío, el invierno y el pan (que aunque me encanta me lo estoy quitando) y va a ser peor que el tabaco, fijo!