
Ayer pasé miedo en el autobús. El vehículo caminaba por la calle Fuencarral en su tramo más estrecho. Salió un pirado con cara de pirado de la acera derecha y se puso delante. Casi le atropella. Empezó a aporrear el cristal delantero. Le pegó una patada. Se fue corriendo por el lado contrario. Tras el incidente, el autobús continúo su trayecto. Giré la cabeza hacia la derecha y vi un trozo de corcho del tamaño de una puerta pintarrajeado. Las pintadas ponían: CONVIÉRTETE, CRISTO TE AMA. ARREPIÉNTETE DE TUS PECADOS. LA SEGUNDA VENIDA YA ESTÁ AQUÍ. El bus se para. Mis ojos se posaron en los de un manco calvo que me estaba mirando fijamente. El bus sigue. El día está gris, la gente pasa, un señor que se parece a Robert de Niro lleva una correa con un caniche.
Parece un sueño, pero eran las dos y diez de la tarde, y estaba en Madrid.
Conviértete y cree en el Evangelio.
2 comentarios
pedrogonzo -
gbuho -
¿Ya ha venido? ¡no me había enterado!
y el otro día vi a los hare chrisnas(?). pero a su bola, junto al mercado de fuencarral, cantando y bailando, muy animados.
Al de Niro también le vi el domingo, pero en una pésima película zapeadora con dos dibujos animados, un alce y una nutria azul o yo qué sé que bicho era ese.
besos y ánimo, dos rosarios, tres aves marías y cuatro cervezas.