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ALMU THE STRANGE GIRL

La risa floja

La risa floja No puedo evitarlo. Hay veces que te da la risa floja. Te da y punto. Y no puedes detenerla. Está ahí, implacable, acechando en cualquier instante, esperando el momento más (in)oportuno para aparecer y explotar con su tremenda fuerza. Llevo un día de risa floja. Esta mañana han pasado por mi cabecita loca millones de cosas de esas que te hacen desternillarte por dentro, cosas absurdas que luego cuando las piensas ni siquiera te hacen gracia, pero que cuando está ella (la risa floja) por medio te puede pasar de todo.

Me ha sucedido hoy algo horrible en la fundación. Estábamos en una reunión con el director del seminario de arte y el gerente, una reunión importante a la que he asistido de florero, y ha llegado ella (la risa), y ha tomado la forma de "Marisol rumbo a Río", película española nostálgica y facilona donde las haya. Todo ello debido a mis ganas de evasión. Pensaba dónde podría ir, y me dije, "pues a Río de Janeiro", y luego pensé "como Marisol". Y de aquí a la locura hay un paso.

Cuando acaba la risa floja te sientes bien, parece que has adelgazado un par de kilos, pero también te sientes bobo y gilipollas. Son las cosas que tiene mi mente disociada, que mezclo a Marisol con direcciones IP y sale un cocktail molotov.

2 comentarios

monica -

y hoy... te has imaginado al "Señor mayor" en situación comprometida como te lo imaginabas ayer...? Y qué, solo llevaba puesta la corbata de Loewe?...

Pedrogonzo -

Yo creo que también fumas esas piedras marrones que vende Alí en la esquina de San Andrés con la Plaza del Dos de Mayo. Por eso te da tanto la risa.