La ciudad donde siempre es verano (sería más feliz si viniese el otoño)

Quiero ponerme el abrigo, y debajo una chaqueta, llevar la nariz roja por el frío, que salga humo de mi boca, ilusionarme con la proximidad de la Navidad (aunque mi amiga Mónica sea como el espíritu de las Navidades futuras), quiero pasear por la Calle Mayor y que huela a castañas asadas y a churro, levantarme por la mañana y notar que hace frío...
Esto es intolerable. Basta ya, quiero una indemnización por el tiempo perdido del otoño, porque teóricamente debería haber comenzado el 21 de septiembre, y hace calor como en julio. No puede ser, todos los factores se ponen en mi contra. Además, hoy ha habido un pequeño intento de que funcionara la página web donde trabajo, pero sólo ha sido eso, un pequeño intento.
3 comentarios
F -
gbuho -
y en cuanto a lo de las castañas asadas, te tengo que recordar que, para llegar allí, tienes que pasar por un sufrimiento increíble, desde las gitanas ladronas, hasta los gritos, los top manta, los abrigos, las lluvia, los carteristas, las prisas por las compras navideñas, cómo puedes pararte a oler "castañas"? si no te dejan... la corriente humana te empuja al corte inglés o fnac o plaza mayor o .... ¡ja!
grrrrr
monica -