Jane y yo (o el día que me di cuenta que debía hacer ejercicio)

Este fue mi primer intento voluntario de hacer ejercicio. Los otros eran obligados por el Colegio. Odiaba las clases de gimnasia y el profesor me odiaba a mí por no hacer nada. Me escaqueaba de todos los ejercicios, contestaba al profesor, me reía en las clases, todo menos mover los músculos.
Cuando acabé el colegio, me apunté a aerobic. Resultado: un cartílago flotante lesionado. Otro intento fue el tai-chi, pensando que podría ser mucho más relajante y nada agotador. Objetivos: incumplidos. Asistí con mi hermana a las clases y nos reímos más que hicimos la postura de acariciar al caballo. Luego vino la natación, animada por F, debido a sus múltiples beneficios: mejora la espalda, relaja, ayuda a desconectar, pierdes calorías... Nota final: suspenso. Cogí un costipado por llevar el pelo mojado por la calle en pleno marzo, además, del cansancio se me cerró la glotis en una clase y pensé que me iba a morir. Ahora estoy con el yoga, y parece que me va bien, quiero tocar madera, pero la mesa en la que estoy escribiendo es de acero.
Ayer por la noche me encontré con el vídeo de Jane Fonda, y lo puse. No me fijé en los ejercicios ni nada de eso. Es cachondísimo. Todos vestidos de los 80, con mallas de colores, medias de encaje y de rejilla, coletas a un lado... jajaja!!! Además, al principio pensaba que era un bicho raro por tener el vídeo, hasta que la semana pasada descubrí, que una persona muy allegada no es que tenga uno, sino que posee ¡dos! Supongo que cuando seamos mayores valdrán una fortuna...
4 comentarios
monica -
Petazeta -
saludos
F -
Rodolfo Pilas -